Brisa dorada mece las espigas, en un dulce ronroneo. Reflejo de soles, en la mirada, entibian la calma. Campo y trigo, es todo el paisaje. El silencio abraza. Y el eco de risas, despierta la tarde…
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
La belleza de los trigales dorados, se asemeja a la que tienes, cuando derramas tus letras ante los ojos de quienes te leemos. Un abrazo,Lía.
2 comentarios:
La belleza de los trigales dorados, se asemeja a la que tienes, cuando derramas tus letras ante los ojos de quienes te leemos.
Un abrazo,Lía.
Los trigales reflejan el bienestar d quien lo posee...y en eso...seguro que tú eres parte de él...
Un besote amiga...sabes que te quiero.
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